domingo, 28 de julio de 2013

Yo y el yoga (perdón, el yoga y yo)

El gallo de Buda canta temprano el sábado
despertando al alma dormida
harta de semana laboral
desperézate, saluda al Sol, primera asana
nunca fui muy flexible
y prefiero el humo de la cafetera
a las varillas de sándalo
me asomo a mi interior
y veo el abismo del lunes venidero
deja que fluya la energía
estírate, saluda al Sol, segunda asana
da media vuelta y vuelve a la cama.

Verano (encore une fois)

Y ya está aquí el verano
otra vez, pertinaz,
infatigable como la aguja
que ara los negros surcos
del vinilo por el que triste sigue
contoneándose ya un tanto artrítica
camino de Ipanema
esa señora ya de cierta edad
que sigue sin verme
hoy por efecto de la presbicia.

Te avisé en primavera
que cogieras el dulce fruto
antes que el tiempo airado
obligue a Georgie Dann a enmascarar sus canas
por no hacer mudanza en su mala costumbre
de cantar la canción de cada verano
la misma canción, el mismo verano.